Sitio Oficial de la Poetisa SINDA MIRANDA

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Poesías Inéditas


"¿Quién me leerá en esta madrugada?
¿Quién me hará compañía sin que me entere?
¿Quién me dará refugio en sus pensamientos,
un par de horitas, gratuitamente?..."

Sinda

Sobre los Derechos de Autor: 2003 © 2010 - Se autoriza a reproducir el/los poema/s para uso no comercial: en partes o completos; respetando el texto original, sin añadir ni cambiar ninguna palabra; y mencionando a su autora. No se permite la generación de obras derivadas. | Sinda Miranda

 
Ego y Alma

Quien se sienta capaz

de juzgar un poema,

que antes se desnude

y me hable de su infancia.

 

 

 

 

Entre el Agua y el Vino

Porque sé cuánto duele
cambiar de trabajo,
de aire y de amigos.

Porque tuviste el valor
de creer en tus sueños
y afrontar tu destino.

Porque siempre que fuiste libre
supiste elegir
entre el agua y el vino.

Nunca te propondré
que lo dejes todo
y te vengas conmigo.

 

 

 

 

Tuya Soy

Si golpean
a mi puerta,
no les abro.

Si me llaman
por teléfono,
no contesto.

Nadie viene,
que yo sepa,
a buscarme.

Porque a nadie,
le permito
que haga eso.

Si me llaman
por mi nombre,
en la calle...

Si me miran,
a los ojos,
con deseo...

Pienso en vos,
amor mío
y te encuentro.

Tuya soy,
tuya desde
que estás dentro...

 

 

 

En medio pliego de papel

En medio pliego de papel,
escribo TU NOMBRE
con letras bien grandes.

Y para recordarlo siempre...
lo sujeto con una chinche fuscia

en la pizarra de corcho

de mi corazón.

 

 

 

Big Bang

Había olvidado,
descansar al séptimo día,
ayunar una vez por semana,
regar mis plantitas,
las ideas nuevas
diseñar mi jornada

y hacer silencio.

De madrugada,
desatendí mis oraciones,
saludar al sol,
practicar 8 pranayamas,

meditar, quemar incienso,
y caminar descalza

por mi casa.

Omití por completo
mirar a Dios cara a cara,
encenderle una vela
visitarlo en su templo...
Cerrar los ojos
amordazar a la mente
para intentar oír su voz...

en mi corazón latiendo.

Quise abarcarlo todo,
sin abrazarme a Él;
y hugo una gran explosión...
en el hogar de mi cuerpo.

 

 

 

El Mensaje

Estaba en mí,
y no era yo.
No era
lo que interpretarón cuando hablé.
No era mi voz, ni mi corazón.
No fui lo que escucharon

ni lo que leyeron,

no no
no.

Fue la Vida,
esa de miles de años;
la que de repente nace,

asusta,

inquieta
y sorprende.
La que utiliza las bocas
de extrañas personas,

para decir lo que quiere...

 

 

 

¿Dónde descansan los ángeles?

De niña jugaba con ellos,
me visitaban de tarde,
vestidos de blanco sin alas,
sin alas ni equipaje.

Acudían a mi habitación,
como un reloj de puntuales;
para cantarme una canción
y entre sus brazos cobijarme.

He oído que en la tierra,
andan cerca de los mares;
cuando la gente los ignora

y no comprende sus mensajes.

Pero yo, que soy distinta,
que puedo verles y escucharles;
llevo tiempo tras sus huellas
en un dulce peregrinaje.

Te pregunto lector,
¿dónde descansan los ángeles?

porque yo no lo sé,
y uno de ellos... es mi padre.

 

 

 


A Nadie Espero

Después de descubrirte...

No hay abrazo,
que logre contener mi alma;
el cuerpo se me quedó pequeño...

No encuentro besos,
que mis labios sientan;
con el último, se me durmieron.

No existen manos,
que puedan sujetarse de las mías;
solo las tuyas, saben como hacerlo.

Tampoco ojos
transparentes y brillantes que me quieran;
salvo en tu rostro ¡dónde los veo!

/|\

Después de desnudarnos...

Ningún otro paraíso,
será como aquel
del cual proceden
nuestras almas.

Y ningún otro hogar,
emulará al solemnizado,
con la fusión
de nuestros cuerpos.

¿Quién puede,

abarcar la eternidad,
con su mirada?

¿Quién me devuelve

al camino blanco,
con el tañido de sus dedos?

Únicamente vos,
mi cielo...

/|\

Por TODO
lo que despertás en mí
y lo COMPLETA que me siento;

a nadie espero,
desde que llegaste...

A nadie espero.

 

 

 

 

El Poder Ser la Otra y la Misma
a Jorge Luís Borges

Desde estas alturas, te ves tan hermosa...
Admiro las curvas de tu cuerpo,
y como te sacudes... mariposa.

Tu piel huele a gardenias,
te sigo recorriendo,
y dibujo un caminito que me lleva
hasta la puerta de tu cielo.

Pero antes, mi poetisa, ya lo sabes...
te doy lo que te gusta y te despierto
sensaciones
maravillosas
de las que nadie,
se ha hecho dueño.

Soy yo, sí, la otra y la misma...

la que sabe tanto de tus placeres y tus sueños...

y la que en esta tarde lluviosa de invierno,
después de hacerte el amor…

escribe junto a vos y para ustedes, estos versos...

 

 

Me tiene

Tiene

en la mirada
la ilusión,

en los labios,
la alegría;

y en sus manos,
mi corazón.

Tiene vida.

 

 

El Poder de los Prejuicios

Si te gusta del cuerpo,
tus senos o tu pene;
a que sabe tu vagina
o a que huele tu semen…

Si te gusta tu cuerpo,
si lo aceptás muy complaciente,
y reconocés a la belleza
en otro ser que la posee…

Si tu actuar es por instinto;
y quebrando algunas leyes,
asumís el compromiso
de ser vos, aunque te cueste…

Yo te aplaudo y no pregunto,
de qué sexo eres…

 

 

Asturias

He vuelto a mi mar,
y a mis montañas.
He vuelto al lugar donde
descansan mis ancestros.
He vuelto a mi mundo,
con mis palabras.
He vuelto a mis recuerdos,
y a mis vidas pasadas.
He vuelto por el sol,
que ilumina, mi morada.
He vuelto por la luna
que de noche me acompaña.
He vuelto por amor…
en paz está mi alma.
He vuelto al paraíso
de las druidesas y la gaita.
He vuelto a mi Asturias,
ya estoy en casa…

 

 

Soy la Luna y no se entera

Si te ignoro
es             porque antes,

me ignoraste primero.

Si no te llamo,

ni te escribo;

es              porque tampoco,
me diste el ejemplo.

Yo te olvido,
cuando guardo en mi mente,
tan solo

los buenos momentos.

Vos sos eso,
un momento y de los buenos,

como el del sol,
cuando nace
y la ola que estalla.

Luego escapo
luego...

LLENA,

aunque parezca que vos
huiste primero.

¿Quien cierra,

contento...

de su casa,
la puerta?

Aquel ser,
que no lee mis versos

y me confunde con otra
al mirar las estrellas...

 

 

Sentencia

Aparece mi Romeo,
 cuando lo espero.
limpiando el presente,
 de antiguos recuerdos.
Fundando ilusiones,
 entre sus ojos y los míos.
Oigo que alguien silba,
 veo su aura
 y persigo al sueño.

Nada que no diga,
 nada que él no intuya.
Si me mira cuando lo miro.
 Si me busca,
 cuando lo deseo.

O es que en esta vida,
 ¿todo he de quererlo?

 Lo que siempre
 ha sido mío
 volverá

      otra vez a serlo.

 

 

Antes del reposo

Si me duermo,
lo haré pensando en vos.
Si me cuesta
conciliar el sueño,
soñaré despierta con vos.
No leeré ningún libro
no contaré ovejitas,
ni visitaré iglesias...

Antes del reposo,
te recordaré.

Porque no hay sueño
en el que no estés,
y que no haya

hecho
con vos
realidad.

Te recordaré
cuando mis ojos
se cierren
para abrirse mañana,

deseando
mi amor,

otra vez, verte.

 

 

La otra parte

Cuando un hombre se distrae
sin estar mirando el cielo,
y te dice, que estuvieron

en lugares
que no viste
ni soñaste…

y te cuenta del pasado,
lo que cree que vivieron,

evitando darle nombre
a tu rostro,
en el recuerdo…

No se engaña,
no te miente,
ni delira,

                          se confunde
                          al ocultarse…

Si ese hombre es “tu pareja”,
y llevando éstos títulos:

compañero, novio, amigo
fiel marido
o buen amante;

no contesta a tus llamadas
ni responde a tus mensajes;

desconecta su teléfono,
olvidando las promesas
que te hizo, una tarde…

no está enfermo ni se ha muerto;
no se encuentra trabajando,

                           él está,

                           muy ocupado 

                           en otra parte…

 

 

¡Esta enfermedad!

¡Esta sensación horrible,
que tengo en medio de la panza!
¡Este querer comer de todo!
y al intentarlo, que no entre nada.

¡Estas ganas de dormir,
para olvidarme un poco de las alas!
¡Esta cama en la que sueño,
te ha convertido en almohada!

¡Esta dispersión letal,
que me impide estar concentrada!
cada vez que quiero estudiar,
y me encuentro... con tu mirada.

¡Estos recuerdos inoportunos!
¡Esta revolución en mi alma!
y este morir de angustia y de deseo,
al esperar impaciente el mañana...

hace que me sienta enferma,
cuando estoy... enamorada.

 

 

Otra Vida Juntos

Cuando volvamos a vernos
volverán los brazos
a pedir albergue,
en estos cuerpos nuestros;
y a las almas…
que desde siempre,
los habitan.

Cuando vuelva yo a verte
cuando claves
en mí tus ojos;
miraré también los tuyos,
para hallar algún recuerdo
que nos una,
de otras vidas.

Cuando vuelvas vos a verme,
cuando las bocas
se acerquen,
y se pronuncien los nombres,
que acompañarán
al amor,
con palabras sencillas…

sabremos

entonces,

que no fue en vano el silencio,
ni la distancia recorrida,

ni los tiempos eternos
que nos separaron;
ni los tristes fracasos,
y la inmerecida agonía.

Porque después de todo

nos reencontramos;

cuando yo te esperaba
sin saber que vendrías;
y cuando vos me soñabas,
ignorando que existía.

Y porque estamos juntos,
aún cuando no lo estamos,

¡y porque son, tantas

las cosas

que nos maravillan!...

 

 

Ni Supuestos Ni Veredictos, Simplemente Desconocidos.

Estoy harta de que me juzguen
cuando no me comprenden;
de que crean que sus temores
tienen un lugar en mis bolsillos.

Asqueada del áspero roce
que pretende ser caricia,
en una piel que está curtida
de muchos besos y eternos suspiros.

Desilusionada de la gente
que dice conocerme
que intuye, de mí, lo que no siente;
y proyecta su vida, sobre mi camino.

Náuseas me provoca
la moral que corta alas,
y alimenta al alma virgen
de tontos y torpes prejuicios.

Duele la palabra
que no nace de mi boca;
la que me endosan, como a un cheque
sin fondo, ni texto escrito.

Duele el pensamiento
que entiendo y no comparto;
duele cuando insisten
que oscurezca, mi destino.

Duele mi sentimiento
luego de expresado,
cuando observo que el resultado
es silencio y pesimismo.

Duele la ausente presencia,
en el rostro, que supuestamente atiende;
y la mirada que perdida
me señala con su dedito.

Duele mi cabeza
cuando dibujan sobre ésta;
sin consultarme una careta
de quien no soy, ni nunca he sido.

¡Duele mujer! ¡Duele hombre!
¡duele cuando vos!
al no aceptarme como soy
emitís tu veredicto…

Bendito es el dolor
que me hace fuerte,
y aleja de mi mundo,
a los desconocidos…

 

 

Autodestrucción

De tanto abrir el paraguas

sin que lloviera;

se le rompió.

 

¡Ay de esos pensamientos!

que tienen ciertas cabezas,

 

porque no conocen

 

más que dolor.

 

 

 

El Beso del pintor
"... Si alguien quiere descubrir algo en mí, puede contemplar atentamente mis pinturas..." Gustav Klimt

Tú, que pintas de la mujer
lo que muchos hombres no ven,
y que plasmas sobre un papel
su encanto enigmático
y fosforescente piel;
quiero posar…
desnuda, ante ti.
Tú, que utilizas el pincel
de símbolos abstractos, cúbreme;
y de tu oro… hazme merecer.
Oh amor libre y erótico,
que de tu imaginación quiere florecer;
únete a mi placer,
para ser, más feliz.
Y luego,
entre tus brazos,
¡bésame…!
¡bésame Gustav Klimt!

 

 

The Sea & La Gaviota

Sea mi cuerpo indefenso
ante los besos que me prodigan
tus labios tiernos,
tu lengua eufórica.

Sea tu saliva: mi alimento;
como las aguas caudalosas
que bañan mi cuerpo,
vertiéndose de tu boca.

Sea tu sudor obsceno,
lo que hidrate mi piel
antes de la victoria.

Y sea tu semen la vida,
que derramarás dentro,
de esta gaviota…

 

 

Pienso y luego me deshago

Pienso en todos los consejos, que gente buena, me ha dado;
en los libros leídos y temas investigados;
en lo que he aprendido de mi presente y mi pasado;
y siento a la vida deshacerse, dulcemente, entre mis manos.

Pienso en los maestros que con paciencia, me han enseñado,
en las metas cumplidas y lo que me han costado;
en lo que quise alcanzar, pero no me dejaron…
y siento a la vida deshacerse, dulcemente, entre mis manos.

Pienso en los logros obtenidos, cuando me acompañaron…
en las piedras de mi camino y en los sufridos fracasos;

en las noches que he dormido, sin los ojos cerrados
y siento a la vida deshacerse, dulcemente, entre mis manos.

Pienso en las lágrimas almibaradas, que he derramado;
en sus huellas húmedas desde mis párpados a mis labios;
en los caprichos alados por los que tanto he llorado
y siento a la vida deshacerse, dulcemente, entre mis manos.

Pienso que sé dónde estoy y dónde he llegado…
pero no con quién voy, ni hacia dónde vamos.
Miro hacia atrás, como una pista buscando
y siento a la vida deshacerse, dulcemente, entre mis manos.

Pero cuando pienso en vos, en tus besos y tus abrazos;
en aquel atardecer en Gijón, y cómo nos amamos…
en que te necesito y no te siento a mi lado…
comprendo que ¡estoy con vida! y yo también me deshago…

 

 

Eres mi Ángel

Tuve la ilusión de encontrarte,
para verte y decirte
cosas lindas,
para admirarte
(solo un poquito)
porque eres mi Ángel.

Tuve la necesidad de esperarte,
para robarte la sonrisa
que me acompañaría hasta mis sueños,
y así poder dormirme
acurrucada en los brazos...
de tu recuerdo.

Tuve nuevamente el deseo de besarte,
de acariciar todo tu cuerpo,
de hacerte sentir mis besos,
y de enloquecerte...
como nadie antes
lo había hecho.

 

 

El Color de mis Secretos

Lo que me quita el aliento,
no es la emoción...
con la persigo mis sueños.
Sino la imperfección...
que otros rescatan, entre mis virtudes
para hacerme sentir menos.

Vos, que me estás conociendo
no me preguntes...
por el color de mis secretos.
Aceptame con el misterio de mis silencios;
y dame vida...

que me estoy muriendo.

 

 

Mare Liberum

Soy la arena y la roca en la que rompes;
ola de mar, con tu vaivén eterno...
Soy tu costa sin puerto, tu horizonte,
donde se unen, mi cielo con tu infierno.

Sos un brazo del atlántico, sin caracoles,
y en tus aguas verdes me embeleso.
Sos Poseidón, disfrazado de hombre…
lo supe al ver, brotar espuma de tu cuerpo.

¡Que tus sales marinas, me erosionen!
cuando deposites en mí, tus sedimentos.
Que tus mareas, den vida nueva a mi orbe
y que sea mi playa, tu paraíso secreto…

Yo soy la arena y la roca, en la que rompes,
vos sos el mar… te he descubierto.

 

 

El eco de tu voz

¿Qué es el amor, sino escuchar tu nombre
cuando sopla el viento,
y sentir tu aroma cuando llueve;
pensar en vos cuando estoy sola
y desear mirarme en tus ojos verdes?

¿Qué es el amor, sino sujetarme de tu mano
para transitar juntos un camino,
duro, hermoso, luminoso o tenue;
compartir una lágrima, una sonrisa,
la nieve de Gijón y un amanecer en Villa Gesell?

¿Qué es el amor, sino soñarte
como el padre de mis hijos,
o abrazarte por la espalda mientras duermes;
disfrutar de los silencios y los suspiros,
que provoco en vos cuando me sientes?

¿Que es el amor, sino hallar la paz
y el consuelo, en tu presencia;
volar no importa si bajo, rápido, alto o leve;
sentirme segura del futuro y tus promesas
y de cada paso transitado... aprender juntos, algo siempre?

¿Qué es el amor, sino aceptarte como sos,
y enamorarme de nuevo, al alejarnos;
extrañarte de manera consciente,
o sin saberlo emocionarme...
cuando faltás a mi lado, estando tan ausente...?

¿Qué es el amor, sino ésto que siento:
pertenencia infinita a tu ser,
pasión de amarte, deseo de verte;
y volver... a sentir como quiebran
el eco de tu voz, todas mis paredes...?

 

 

Quiero Retruco
“En el Truco, al más pintao solía ponerlo en apuro- cuando aventajar procuro, sé tener, como fajadas, tiro a tiro al as de espadas O flor, o envite seguro.”
Martín Fierro


Los recuerdos de amores pasados;
la memoria que nos devuelven aquellos,
que no nos permiten tocarlos...

Una lágrima en un rostro,
una contagiosa sonrisa;

las sensaciones que nos provocan otros sueños.
La agotadora rutina.

Los problemas nuestros, los de otros.
Saber observar, saber callar y saber escuchar…
¡Cuánto saber! ¡de los demás!,
para sentirnos anónimos,
incomprendidos,

solos, solos y solos.

Intentamos ser como Dios,
y superamos las expectativas.

Un ida y vuelta con la vida,
un mano a mano con ella,
guiño un ojo,
tiro un beso y muerdo mis labios.
Un ancho de bastos,
un siete de oros
treinta
pudieron ser buenas,

miento y grito:
¡si juegan al Truco (*) conmigo,
quiero y acepto todo…!
antes, de la partida...

Pero después cuando yo pierda,
me deje perder o me dé por vencida;
en un ritual sensual e incitante te propondré:

que nos quitemos las cruces,
las cadenas.
La corona de espinas.
La ropa, los relojes, las agendas,
los recuerdos de amores pasados,
y los versos,
que no fueron poesía.
Las sensaciones que nos provocan otros sueños.
Todos los problemas y las pesadas mochilas.
La memoria que nos devuelven
el prójimo y el desconocido.
La decencia aniquiladora
y la agotadora rutina;

para encerrarnos

desnudos y libres                  los dos

solos, solos y solos

no tan anónimos
no tan lejanos;

en esa habitación,
donde nos espera,

una cama deshecha y vacía... 


(*) El truco: es un juego de naipes (pueden participar 2 ó más jugadores , por lo general número par) en el cual priman la suerte y la destreza. Su nombre, justamente, viene de su metodología de juego, se puede mentir, engañar al adversario para... El Truco es el juego de naipes oficial de la República Argentina.

 

 

Nada es para siempre

Seamos honestos con la poesía;
quien hoy me ama y no lo dice,
mucho tiempo desperdicia.
… porque nada es para siempre.

Si me quiere, y no lo grita…
¡que procure que me entere!
con sus labios… y caricias;
… porque nada es para siempre.

Cansa mi alma al dejar la vida,
en cada poema de amor, a veces…
y se duerme, al no ser correspondida,
… porque nada es para siempre.

Acaba la ilusión, como los días…
Mueren los sueños, cuando anochece;
pero yo vuelvo a inspirarme, porque en definitiva
nada es para siempre.

 

 

El Hombre que yo quiero

Solo un hombre, intenta verme sin ver, sin contemplar su miedo
y sin buscar su imagen, en mis ojos, cruel espejo, reflejada.

Solo un hombre me masturba con las palabras
al narrarme lo que ha de hacer, o recordarme lo que me ha hecho...
Eligiendo parir, su voz, en mi nuca,
obligándola a nacer, desnuda y lasciva, entre mis cabellos.

¿Quién me despeina con su lengua loca y caluroso aliento?
¿Quién encarcela mis senos, con sus manos lúbricas?
¿Quién se ancora con frenesí, sobre la dársena de mi sexo?

Él, y nadie más que él. El hombre que yo quiero.
El que promete el cielo y me lo entrega. El mar, y allí me lleva.
El que me dice "soy tuyo, Sinda" y aún sin mí, lo sigue siendo...

 

 

Metamorfloris

En algunas ocasiones
cuando pienso en ti,
me invade un silencio
que me impide escribir.

Y las palabras...

se transforman en aliento
y el aliento, en un suspiro
y el suspiro, en un te quiero
y el te quiero sube al cielo

y vuelve a mi...

con el aroma, de una rosa
que ha estado, en tu jardín.

 

 

Una tristeza que no es mía

A veces me invade

una tristeza tan grande,
una tristeza que no tiene

protagonistas;

una tristeza sin nombre,
una tristeza superior

y que me invita…

acercarme a Dios
                para rezarle…

 

 

El viaje y el gato
a Jorge (qepd), mi madre y mi gatito Pichu

Él... está con ella.
Él, está a su lado.
Juntos harán el viaje,
juntos y separados.

¿Cuál será su equipaje?
Busca y revuelve el armario,
busca llenarse y encuentra
la Biblia y su retrato...

Sola y triste se siente,
aunque él le tome las manos,
aunque le diga "te quiero";
porque no puede escucharlo.

Percibe, algo percibe
y rompe enseguida en llanto
¡ay si estuvieras conmigo,
si no te hubieras marchado!

Intenta abrazarla con fuerza
el gato, lo está mirando;

el gato quiere decirle
que Jorge siempre ha estado.

Carmen comienza a calmarse,
alguien la está consolando.
Es él quien va envolviéndola
con sus invisibles brazos.

Y entonces ella lo sabe,
y entonces,
             se escucha un "miao..."

 

 

Mentiras Piadosas
“Sólo las mujeres y los médicos saben cuán necesaria y bienhechora es la mentira.”
Anatole France

Quiero que me engañes,
que me ocultes lo que sé,
Que me hables de tus sueños,
y las cosas por hacer.

Quiero que me mientas,
solo dime que estás bien;
que me quieres, que me esperas,
aunque se haya, ido el tren.

Quiero que te calles,
si mi corazón, has de romper.
Que me beses y me abraces,
porque yo… soy tu mujer.

 

 

Apocalipsis Final

La falta de verdad,
de respeto
y compromiso...
La hipocresía,
La vanidad,
y el materialismo.
La indiferencia,
el desamor
y el egoísmo...
Acabarán con todos,
menos conmigo.

 

 

Los demás y yo

No le temo a la muerte, porque descendí al infierno, subí al cielo y resucité...
Y no habían llamas... ni nubes...
y tampoco estuve sola.

Hace tiempo,
que siento,
que hice
todo lo que vine a cumplir, en esta vida.
Pero sigo aquí, inventándome cada día,
una razón para vivir: Los demás...

Ahora fluyo, no sé hacia donde...
porque teniendo ojos para ver, a mi razón no le interesa...
(y a mi corazón tampoco...)

Alguien me mece entre sus brazos y me canta una canción de cuna.
Cierro mis ojos y me duermo, pero no tengo sueños,
porque yo...
soy el sueño de otros.

He contado las lágrimas que me quedan para llorar.
Son tan pocas.
Por eso lloraré solamente,
cuando lloren los demás...

No se puede regresar de una dimensión desconocida,
sin algún don divino como prueba
de haber estado allí.
Yo no necesito probarte nada, los demás... ya hablan mucho sobre mí.

La vanidad es pecado, dijo un religioso de una religión a un grupo de ateos creyentes en ellos mismos.
El religioso también pecó...

¿A mí me van a hablar del amor, cuando lo conocí en persona?...

Yo,
la persona,
que lo conoció
en los demás...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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