Poetisa española, natural de argentina; nacida en Buenos
Aires un 8 de abril de 1971, como fruto
del amor entre Saúl Miranda (asturiano) y Maria del Carmen
Berdugo (porteña).
Se inicia en
la poesía, a finales de ese mismo año (1977), cuando aprende
a leer y a escribir; con 4 versos que dedicó a Mauro, un
compañero de estudios del cual estaba enamorada.
Conoce Villa
Gesell en 1985, durante unas vacaciones familiares. Recuerda
que su padre, había entrado a dicha ciudad buscando una
farmacia, y cuando la encontró, pese a que tenían que seguir
de viaje hasta San Clemente del Tuyu, una fuerza mística
poderosa, los invitaba a quedarse en aquel pueblito
costero, por entonces casi virgen. Pero se resistieron y
rompiendo el hechizo con el acelerador del coche,
continuaron hacia su destino.
Entre 1988 y
1994 escribió tres proyectos de novela que destruyó antes de
enseñárselos a alguien; y centenares de poemas de amor,
algunos de los cuales publicó bajo el seudónimo de "Esei
Enedea" (SINDA deletreado), en una revista que editaba la empresa donde trabajaba.
Tras una
crisis depresiva muy grande, que derivó en muchos problemas
de salud, solo uno de los médicos que la trataba (curiosamente el
dentista) se preocupó por el alma de su paciente, al recetarle lo siguiente:
"Cambie de novio, desarrolle alguna actividad que le permita
expresar todo su potencial creativo y adopte una mascota..."
Sin perder
tiempo, a mediados del año 1995 invierte sus ahorros, en un
espacio de la televisión local (Televisora Lugano) en el
barrio donde vive; y durante seis meses produce y conduce
todos los sábados de 0 a 2 am, su programa radial Sin
Pensarlo (porque todo lo que pasa por el corazón, no
se piensa, se siente... recitaba la conductora poetisa.)
En aquellas
dos horas semanales, adoptó a Pichu (la mascota felina de la
radio); compartió con sus oyentes los poemas de
amor que estos le enviaban y también los suyos. Sacó al aire
llamadas en directo, permitiéndoles hablar de lo que
quisieran y también reservó dos sillas en su mesa, para los
vecinos interlocutores que la visitaban por sorpresa. Saludó a los
cumpleañeros de los cuales le notificaban. Atendió con
premura las canciones que le solicitaba su público y en
cuanto al servicio de noticias, únicamente leía las
positivas.
Algunas
noches mágicas, compartía la conducción del programa con su
amigo "Pochito", un hombre maravilloso y muy especial; con
el que acostumbraba a mantener en vivo, diálogos eróticos-cómicos que
divertían y estimulaban a la gente que los oía.
Abandonó su
proyecto de radio por tv, tras ser víctima de una serie de amenazas
telefónicas recibidas en su domicilio. Al cabo de
unos meses descubrió, que no era su vida contra la que
querían atentar; se habían confundido de persona.
En noviembre
del 95 rompe la relación con quien fuera su pareja durante
tres años, y el primer sábado de diciembre, un amigo suyo
le presenta a Gustavo Adolfo. Nombre profético para quien la
poesía era su pasión. Pero su nuevo amor, no era poeta
aunque la coincidencia del nombre, tenía mucho significado
para ella.
La vida de
Gustavo y Sinda, da un giro de 180º. El camino que
empiezan a recorrer es completamente desconocido y
fascinante, por sus lágrimas y sonrisas. Una serie de
sincronicidades, iluminaron a la poetisa, para que
descubriera las respuestas a muchas preguntas que hasta ese
momento, desconocía. Es entonces, cuando invitada por
Gustavo, después de diez años y por segunda vez, vuelve a
Villa Gesell.
Empieza a
compartir con él sus sueños, a enriquecerse con sus diferencias
(de tan distintos que eran, se complementaban).
Los planes
del universo, les auguraban un trabajo duro que requería de
mucho amor y paciencia. Ni Sinda era como Gustavo la había
soñado; ni Gustavo se parecía, al rey que ella esperaba. Sin
embargo, aceptaron el desafío de caminar tomados de la mano,
porque conocerse... valía la pena.
Un 26 de
junio del año 1998, Sinda debuta como autora - editora,
y publica su
primer libro “Nadie, y el gris eterno de tu sombra”.
La
presentación de “Nadie”, como era de esperarse, se realizó en la Casa de Turismo de Villa Gesell (Ciudad de Buenos
Aires).
Durante el
mes de enero de 1999, se reúne con su amigo, el periodista
Jorge Cocco, en Villa Gesell; quién la apoya y acompaña en
la tarea de difundir sus versos allí.
Encantada por
la magia y la energía de aquellas playas paradisíacas,
regresó siempre que pudo, para retirarse en soledad, a
escribir.
El 29 de mayo
del 2001, se casa con Gustavo. Y el 5 de diciembre
del mismo año, se recibe de Catequista en el Seminario de
Villa Devoto (Buenos Aires).
También un 29
de mayo, pero del 2003… Sinda y Gustavo emigran hacia
Asturias (España), donde residen desde entonces.
Una vez en
España, se instala con su marido en Gijón, ciudad que le
recuerda a Villa Gesell y en la que da por finalizado cuatro poemarios más,
todavía inéditos:
"Signos de Amor", “Hasta
que tu boca se encuentre con la mía”, “Cuando estás
conmigo” y "La vida es simple".
Retoma sus
estudios, obteniendo los títulos de: “Auxiliar de Ayuda a
Domicilio”, “Celador Sanitario”; y los certificados de
asistencia por “Creación de Empresas”, “Electricidad” y
“Guión Cinematográfico”.
Entre las
distintas carreras y cursos que hizo, se destacan: Bachiller
Mercantil o Bup (completo), Mecanografía, Dibujo y Pintura,
Análisis de sistemas (3 años), Terapia Ocupacional (1 año);
Castellano, Literatura y Latín (1 año); Periodismo (1 año),
Radio, Telecomunicaciones, Yoga, Diseño de páginas webs...
Como hobbie y
con pocos conocimientos de música, pero mucho oído para
interpretarla; toca: la guitarra, la melódica (pianica), la
flauta y también lo intenta con la armónica blusera.
Habiendo
estado en varias universidades, solo permaneció en
éstas, hasta que sació su sed de conocimiento respecto a
unas materias puntuales, que a ella le interesaba aprender.
Fue así como diseñó su propia carrera, que le ha permitido
obtener, según lo que la poetisa manifiesta, el título de
"Lic. en el Amor".
Dentro de sus
lecturas favoritas, se destacan los libros relacionados con
la Psicología, las Religiones, Medicinas Alternativas,
Ciencia, Astronomía, Cambio Climático, Ancianidad, Discapacidades Físicas e Intelectuales;
Literatura Erótica, Fantástica, Argentina y Latinoamericana.
Entre los
poetas que han calado hondo en su corazón, se encuentran:
Joan Bosch, Charly de Villa Gesell, Hugo Mujica, Walt Withman, Oliverio Girondo, Mario Benedetti,
Ángel González, Francisco
Arias Solís, Gustavo Adolfo Bécquer, Pablo Neruda, Francisco
Luis Bernardez, Jorge Luis Borges y Antonio Machado.
Desde que
llegó a Asturias, ha trabajado con Ancianos, Enfermos
Terminales y personas que tienen alguna discapacidad física
o intelectual.
Durante su
tiempo libre, es consejera espiritual, de cientos de
personas que le escriben a través de Internet, desde otros sitios webs católicos,
laicos o desde su
misma
página personal.
En Argentina, por
intermedio de los
Apóstoles de la Divina Misericordia,
(movimiento católico internacional, al cual sigue perteneciendo);
acostumbraba a visitar a las familias en sus hogares para
escucharlos, rezar juntos, cantar y también darles amor.
Sinda está a
favor de la vida y del amor universal, una sana libertad, la
igualdad de leyes y derechos para todos, el respeto y la
asertividad, la dignidad humana,
la cultura y la educación accesible a todo el mundo; la
repartición equitativa de la riqueza; la justicia y los
cacerolazos para exigirla cuando falta; una política
transparente y cercana a la gente; los
pobres, enfermos y ancianos, los que tienen capacidades
diferentes, las personas con síndrome de down, la diversidad
sexual, los inmigrantes y los emigrantes; la verdad, la pura
verdad y el silencio que evita el dolor.
Y por
supuesto, apuesta por una poesía
simple y vivencial, aquella que nace como fruto de la experiencia, de
la evolución del
alma y de una mirada interior.
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